Definiciones y reflexiones alrededor de la creación artística por sus creadores...
martes, 28 de mayo de 2013
José Saramago
Nuestra única defensa contra la muerte es el amor.
El viaje no termina jamás. Solo los viajeros terminan. Y también ellos pueden subsistir en memoria, en recuerdo, en narración... El objetivo de un viaje es solo el inicio de otro viaje.
Es hora de aullar, porque si nos dejamos llevar por los poderes que nos gobiernan, y no hacemos nada por contrarrestarlos, se puede decir que nos merecemos lo que tenemos
Sólo si nos detenemos a pensar en las pequeñas cosas llegaremos a comprender las grandes
Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos, sin memoria no existimos y sin responsabilidad quizá no merezcamos existir
Los únicos interesados en cambiar el mundo son los pesimistas, porque los optimistas están encantados con lo que hay.
Hay quien se pasa la vida entera leyendo sin conseguir nunca ir más allá de la lectura, se quedan pegados a la página, no entienden que las palabras son sólo piedras puestas atravesando la corriente de un río, si están allí es para que podamos llegar a la otra margen, la otra margen es lo que importa.
No he sentido jamás la necesidad de un triunfo, la necesidad de tener una carrera, la necesidad de ser reconocido, la necesidad de ser aplaudido, no lo he sentido jamás en mi vida. No he hecho en cada momento nada más que lo que tenía que hacer y las consecuencias han sido éstas, podrían haber sido otras.
El tiempo es un maestro de ceremonias que siempre acaba poniéndonos en el lugar que nos compete. Vamos avanzando, parando y retrocediendo según sus órdenes. Nuestro error es imaginar que podemos buscarle las vueltas.
Vivimos observando sombras que se mueven y creemos que eso es la realidad.
El caos es un orden sin descifrar.
Yo no escribo para agradar ni tampoco para desagradar. Escribo para desasosegar.
Los escritores viven de la infelicidad del mundo. En un mundo feliz, no sería escritor.
El alma humana es una caja de donde siempre puede saltar un payaso haciéndonos mofas y sacándonos la lengua, pero hay ocasiones en que ese mismo payaso se limita a mirarnos por encima del borde de la caja, y si ve que, por accidente, estamos procediendo según lo que es justo y honesto, asiente aprobadoramente con la cabeza y desaparece pensando que todavía no somos un caso perdido.
La vejez empieza cuando se pierde la curiosidad.
Llevamos siglos preguntándonos los unos a los otros para qué sirve la literatura y el hecho de que no exista respuesta no desanimará a los futuros preguntadores. No hay respuesta posible. O las hay infinitas: la literatura sirve para entrar en una librería y sentarse en casa, por ejemplo. O para ayudar a pensar. O para nada. ¿Por qué ese sentido utilitario de las cosas? Si hay que buscar el sentido de la música, de la filosofía, de una rosa, es que no estamos entendiendo nada. Un tenedor tiene una función. La literatura no tiene una función. Aunque pueda consolar a una persona. Aunque te pueda hacer reír. Para empeorar la literatura basta con que se deje de respetar el idioma. Por ahí se empieza y por ahí se acaba.
Escribo para comprender, y desearía que el lector hiciera lo mismo, es decir, que leyera para comprender. ¿Comprender qué? No para comprender en la línea que yo estoy tratando de hacerlo; él tiene sus propios motivos y razones para comprender algo, pero ese algo lo determina él”.
En cierto sentido se podría decir que, letra a letra, palabra a palabra, página a página, libro a libro, he venido, sucesivamente, implantando en el hombre que fui los personajes que creé. Considero que sin ellos no sería la persona que soy hoy, sin ellos tal vez mi vida no hubiese logrado ser más que un esbozo impreciso, una promesa como tantas otras que de promesa no consiguieron pasar, la existencia de alguien que tal vez pudiese haber sido y no llegó a ser.
La importancia que puede tener usar una palabra en vez de otra, aquí, más allá, un verbo más certero, un adjetivo menos visible, parece nada y finalmente lo es todo.
Un libro es casi un objeto. Porque si es verdad que es algo voluminoso, que se puede tocar, abrir, cerrar, colocar en un estante, mirar e incluso oler (¿quién no ha aspirado alguna vez el aroma de la tinta y el papel ya fundidos en una página?) también es verdad que un libro es más que eso, porque dentro lleva, nada más y nada menos, la persona que es el autor. De ahí que sea necesario tener mucho cuidado con los libros, enfrentarse a ellos dispuestos a dialogar, a entender y a tratar de contarles lo que nosotros mismos somos. Los buenos libros, que es de lo que aquí se trata, están hechos con la honestidad y el trabajo de autor, luego hay que tratarlos también con honestidad y sin regatear esfuerzos.
La idea de yo no puedo hacer nada, es la excusa, es la coartada para no hacer nada.
Cuanto más viejo, más libre, y cuanto más libre más radical
Creo que en la sociedad actual nos falta filosofía. Filosofía como espacio, lugar, método de reflexión, que puede no tener un objetivo concreto, como la ciencia, que avanza para satisfacer objetivos. Nos falta reflexión, pensar, necesitamos el trabajo de pensar, y me parece que, sin ideas, no vamos a ninguna parte”. (Última entrada en el blog de José Saramago, bajo el título “Pensar, pensar”).
miércoles, 24 de abril de 2013
John Cage
No entendieron su objetivo. No existe eso llamado silencio. Lo que pensaron que era silencio, porque no sabían como escuchar, estaba lleno de sonidos accidentales. Podías oir el viento golpeando fuera durante el primer movimiento. Durante el segundo, gotas de lluvia comenzaron a golpetear sobre el techo, y durante el tercero la propia gente hacía todo tipo de sonidos interesantes a medida que hablaban o salían. (John Cage sobre 4´ 33´´)
sábado, 29 de septiembre de 2012
Yukio Mishima
Amar es buscar y ser buscado al mismo tiempo.
La esencia de la acción es transgredir con una energía irracional el límite en el que está fijado la racionalidad.
La victoria siempre está al lado de la mediocridad.
Las buenas maneras no presuponen la obediencia a la voluntad ajena.
A menudo, el hecho de expresarnos en un tono leve revela con mayor profundidad nuestras intenciones más auténticas.
La mente humana es extrana, y aún repleta de aspectos opuestos y contrastados, por sí misma tiende siempre al orden. Si no existiera ese deseo de orden, no podríamos hablar ni de conflictos ni de neurosis.
sábado, 22 de septiembre de 2012
Niki de Saint Phalle
"Los hombres son muy creadores. Han inventado todas estas máquinas de la era industrial, pero no tienen idea alguna del modo de mejorar el mundo"
Jean Tinguely
“Todo se mueve, nada se detiene. No se dejen dominar por los tiempos transcurridos. Fuera con las horas, segundos y minutos. Paren de resistir contra los constantes cambios. Estén en el tiempo, sean estáticos con el movimiento (…) Resistan los ataques miedosos de debilidad, parar lo que está en movimiento, petrificar momentos y asesinar lo vivo. Renuncien a querer crear todo el tiempo valores que sucumben en sí”
lunes, 20 de agosto de 2012
Leonard Cohen
El amor no tiene cura, pero es la única cura para todos los males.
Aunque estoy convencido de que nada cambia, para mí es importante actuar como si no lo supiera.
Actúa de la manera en la que te gustaría ser y pronto serás de la manera en la que actúas.
La poesía es solamente la prueba de que hay vida. Si tu vida se está quemando bien, la poesía no es más que la ceniza.
Hay una grieta en todo, así es como entra la luz.
Me gustaría leer uno de los poemas
que me arrastraron a la poesía.
No recuerdo ni una sola línea,
ni siquiera se donde buscar
domingo, 5 de agosto de 2012
Henry David Thoreau
Fui a los bosques porque quería vivir deliberadamente; enfrentar solo los hechos de la vida y ver si podía aprender lo que ella tenía que enseñar. Quise vivir profundamente y desechar todo aquello que no fuera vida... para no darme cuenta, en el momento de morir, que no había vivido.
El hombre es rico en proporción a la cantidad de cosas de las que puede prescindir.
Hay muchos que se van por las ramas, por uno que va directamente a la raíz.
El tiempo no es sino la corriente en la que estoy pescando.
Hay momentos en que toda la ansiedad y el esfuerzo acumulados se sosiegan en la infinita indolencia y reposo de la naturaleza.
Me cuesta menos en todo sentido incurrir en la penalidad de la desobediencia al Estado, de lo que me costaría obedecer. Me sentiría como si valiera menos en este caso.
El Harivansa dice: «Una vivienda sin aves es como una carne sin sazonar». Mi vivienda no era así porque, de golpe, me había convertido en vecino de los pájaros, no por haber aprisionado uno, sino por haberme enjaulado cerca de ellos.
Un hombre sabio sólo como hombre será útil y no se prestará a ser arcilla, ni a tapar un agujero para que no pase el viento sino que al menos dejará ese oficio a sus cenizas...
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