sábado, 22 de septiembre de 2012

Jean Tinguely













“Todo se mueve, nada se detiene. No se dejen dominar por los tiempos transcurridos. Fuera con las horas, segundos y minutos. Paren de resistir contra los constantes cambios. Estén en el tiempo, sean estáticos con el movimiento (…) Resistan los ataques miedosos de debilidad, parar lo que está en movimiento, petrificar momentos y asesinar lo vivo. Renuncien a querer crear todo el tiempo valores que sucumben en sí”