martes, 21 de septiembre de 2010

Jacobo Fijman.

 
 Contemplación del agua.
Mi noche cae entre gemidos del ser que crece levantado sobre las llamas.
El agua descansa en el Amado.

Seas el agua
libre del ángulo y la línea de lo imperfecto.

Seas el agua libre de las figuras.

Jacobo Fijman.

Alejandra Pizarnik












Caminos del espejo

I
Y sobre todo mirar con inocencia. Como si no pasara nada, lo cual es cierto.

II
Pero a ti quiero mirarte hasta que tu rostro se aleje de mi miedo como un pájaro del borde
filoso de la noche.

III
Como una niña de tiza rosada en un muro muy viejo súbitamente borrada por la lluvia.

IV
Como cuando se abre una flor y revela el corazón que no tiene.

V
Todos los gestos de mi cuerpo y de mi voz para hacer de mí la ofrenda, el ramo que abandona
el viento en el umbral.

VI
Cubre la memoria de tu cara con la máscara de la que serás y asusta a la niña que fuiste.

VII
La noche de los dos se dispersó con la niebla. Es la estación de los alimentos fríos.

VIII
Y la sed, mi memoria es de la sed, yo abajo, en el fondo, en el pozo, yo bebía, recuerdo.

IX
Caer como un animal herido en el lugar que iba a ser de revelaciones.

X
Como quien no quiere la cosa. Ninguna cosa. Boca cosida. Párpados cosidos. Me olvidé.
Adentro el viento. Todo cerrado y el viento adentro.

XI
Al negro sol del silencio las palabras se doraban.

XII
Pero el silencio es cierto. Por eso escribo. Estoy sola y escribo. No, no estoy sola.
Hay alguien aquí que tiembla.

XIII
Aun si digo sol y luna y estrella me refiero a cosas que me suceden. ¿Y qué deseaba yo?
Deseaba un silencio perfecto.
Por eso hablo.

XIV
La noche tiene la forma de un grito de lobo.

XV
Delicia de perderse en la imagen presentida. Yo me levanté de mi cadáver, yo fui en busca de quien soy.
Peregrina de mí, he ido hacia la que duerme en un país al viento.

XVI
Mi caída sin fin a mi caída sin fin en donde nadie me aguardó pues al mirar quién me aguardaba
no vi otra cosa que a mí misma.

XVII
Algo caía en el silencio. Mi última palabra fue yo pero me refería al alba luminosa.

XVIII
Flores amarillas constelan un círculo de tierra azul. El agua tiembla llena de viento.

XIX
Deslumbramiento del día, pájaros amarillos en la mañana. Una mano desata tinieblas, una mano arrastra
la cabellera de una ahogada que no cesa de pasar por el espejo. Volver a la memoria del cuerpo,
he de volver a mis huesos en duelo, he de comprender lo que dice mi voz.

Luis Alberto Spinetta

 
 
La brisa de enero a la orilla llegó
la noche del tiempo sus horas cumplió
y al llegar el alba el carozo cantó
partiendo al durazno que al rio cayó...

Y el durazno partido ya sangrando está bajo el agua.
 
 
Luis Alberto Spinetta. 

Charly García



Yo solo tengo esta pobre antena...

Charly García.

Luca Prodan.














Un tornado arrasó a mi ciudad y a mi jardín primitivo.
Pero no, mejor no hablar de ciertas cosas.


Yo soy un guerrero. En cada tribu hubo un hechicero, un sabio... las mujeres que cuidaban a los niños y hacían la comida, también los guerreros y los cazadores. A veces los guerreros y los cazadores hacían las dos cosas a la vez... Y yo, yo me considero eso, como un guerrero y un cazador.



Miles Davis



El silencio es el ruido más fuerte, quizá el más fuerte de los ruidos.
Miles Davis.

Robert Fripp





Algunos encuentran el silencio insoportable porque tienen demasiado ruido dentro de ellos mismos. Robert Fripp